teología sucesora de la experiencia radical
Para hablar de Teología de manera seria pero a la vez didáctica, es decir de una forma comprensible, es bueno saber lo siguiente. Primero que nada la Teología es una ciencia, que trata de comprender a Dios, y en donde el hombre juega un papel importante dentro de ésta ámbito. Debemos decir que la Teología, no es una ciencia a la manera de la física la matemática o como la informática, en donde priman los números, sino que la teología está hermanada con la filosofía, la cual le ayuda a argumentar desde la fe, es decir, desde el creer en Dios, sino se tiene fe, no se tendrá un cabal conocimiento acerca de Dios. Segundo y siguiendo con respecto a la fe, dentro del Judeo-Cristianismo, es Dios quien toma la iniciativa para revelarse al hombre y esa es la experiencia radical en donde se tiene fe, es en dicha experiencia o vivencia en donde Dios se revela en el día a día, en lo cotidiano, en el común de las cosas. Por tanto la fe también es una búsqueda, de aquello que –al igual que en la filosofía- nos interpela y nos deja perplejos es afirmación, pero a la vez diría humildemente una búsqueda de aquella afirmación que quizás no es tan clara y firme pero que con el correr del tiempo, y a medida de la búsqueda y encuentro de respuestas van afirmando y afianzando la fe del hombre.
Lo importante destacar es que Dios se revela a todos los hombres y ya lo hizo a través de Jesús el cual fue todo un hombre o mas bien, verdadero hombre, y e ahí el llamado universal de Dios al hombre invitándolo a entablar un dialogo, lo que los viejos teólogos llaman “pedagogía divina”. Aquella revelación es de diferentes maneras, en la Biblia, Dios llama a los profetas, a veces de manera abrupta, en un monte en una zarza ardiendo, y también es posible observar a Jesús llamando a los discípulos, como a Pedro, quien fue invitado. Pero a veces la Biblia muestra de manera radical la revelación de Dios, esto puede ocurrir así, -ya que para Dios nada hay imposible- pero la mayoría de las veces –y a mi en lo personal-, esa revelación es en el día a día, podemos decir que hay, también una revelación constante, y de manera humana en donde Dios en un principio nos llama y nos vuelve a llamar y es en medio de ese momento en que la teología está en la constante búsqueda de comprender a Dios, es decir de comprender su revelación y su llamada y lo que quiere de nosotros y de cada persona. Por tanto no debemos esperar que se abra el cielo y que aparezca un ángel para saber que Dios nos llama e invita, sino que esa revelación puede ser también en cosas simples y cotidianas y en las que a veces menos se espera.
Otra cosa muy importante a tener en cuenta es que Dios creó al hombre en plena libertad, es decir, el hombre tiene autonomía, ya que por amor fue creado y tal es ese amor que nos hace ser libres. Somos seres libres por tanto estamos sujetos a esa libertad y Dios nos llama a ocupar de manera optima esa libertad invitándonos a su plena comunión y a su llamado de salvación. Y en aquella libertad es en donde el hombre debe elegir el llamado de Dios es decir desde la Revelación.
La Revelación es siempre una experiencia radical que nos interpela como personas, esto puede ser múltiples sucesos de nuestra vida, en donde Dios se nos puede manifestar y la Teología para comprender aquel llamado que Dios nos hace es fundamental para poder comprender en nuestras humildes categorías humanas, lo que Dios quiere para nosotros, la teología nos ayuda a comprender y a orientar nuestra vida pero cimentando bases lo mas sólidas posibles por medio de la fe, es decir una fe que trata de comprenderse
Lo importante destacar es que Dios se revela a todos los hombres y ya lo hizo a través de Jesús el cual fue todo un hombre o mas bien, verdadero hombre, y e ahí el llamado universal de Dios al hombre invitándolo a entablar un dialogo, lo que los viejos teólogos llaman “pedagogía divina”. Aquella revelación es de diferentes maneras, en la Biblia, Dios llama a los profetas, a veces de manera abrupta, en un monte en una zarza ardiendo, y también es posible observar a Jesús llamando a los discípulos, como a Pedro, quien fue invitado. Pero a veces la Biblia muestra de manera radical la revelación de Dios, esto puede ocurrir así, -ya que para Dios nada hay imposible- pero la mayoría de las veces –y a mi en lo personal-, esa revelación es en el día a día, podemos decir que hay, también una revelación constante, y de manera humana en donde Dios en un principio nos llama y nos vuelve a llamar y es en medio de ese momento en que la teología está en la constante búsqueda de comprender a Dios, es decir de comprender su revelación y su llamada y lo que quiere de nosotros y de cada persona. Por tanto no debemos esperar que se abra el cielo y que aparezca un ángel para saber que Dios nos llama e invita, sino que esa revelación puede ser también en cosas simples y cotidianas y en las que a veces menos se espera.
Otra cosa muy importante a tener en cuenta es que Dios creó al hombre en plena libertad, es decir, el hombre tiene autonomía, ya que por amor fue creado y tal es ese amor que nos hace ser libres. Somos seres libres por tanto estamos sujetos a esa libertad y Dios nos llama a ocupar de manera optima esa libertad invitándonos a su plena comunión y a su llamado de salvación. Y en aquella libertad es en donde el hombre debe elegir el llamado de Dios es decir desde la Revelación.
La Revelación es siempre una experiencia radical que nos interpela como personas, esto puede ser múltiples sucesos de nuestra vida, en donde Dios se nos puede manifestar y la Teología para comprender aquel llamado que Dios nos hace es fundamental para poder comprender en nuestras humildes categorías humanas, lo que Dios quiere para nosotros, la teología nos ayuda a comprender y a orientar nuestra vida pero cimentando bases lo mas sólidas posibles por medio de la fe, es decir una fe que trata de comprenderse
